Salud

La pandemia de COVID-19 ha cambiado muchas cosas en nuestra vida diaria. Sus visitas regulares al dentista también han cambiado. Muchas familias han pospuesto los servicios de salud dental lo cual ha provocado que los problemas dentales que podrían haber sido remediados con facilidad en el consultorio han empeorado y requieren ahora tratamientos más complejos de lo que pudieron haber sido desde un principio.

Por qué la salud bucal es importante durante el COVID-19

Una mala salud oral puede originar complicaciones en otras partes de nuestro cuerpo y empeorar el pronóstico en caso de padecer la COVID-19. Son muchos los estudios que muestran que existe una clara relación entre una inadecuada salud bucodental y otras enfermedades sistémicas. Las bacterias responsables de las enfermedades orales, junto con sus productos tóxicos, pasan al torrente sanguíneo a través de las pequeñas arterias.

Aquellas personas que presentan patologías previas, se ven sometidas a un mayor riesgo de que la enfermedad, en caso de contraerse, evolucione de forma más desfavorable. Una pobre salud oral, con caries y enfermedad periodontal, incrementa el riesgo de enfermedades sistémicas, pudiendo originar complicaciones cardiacas, pulmonares, problemas en el embarazo o empeorar una diabetes. No es el momento de arriesgarse a poder desarrollar alguna de estas complicaciones. Por todo ello, ahora más que nunca, debemos cuidar nuestra higiene bucodental y visitar al dentista.

Medidas de prevención en la consulta dental

Sabemos que uno de los motivos que usted tenga que pensarlo dos veces para regresar a la consulta dental es el riesgo que puede llegar a correr al exponerse en un ambiente que sea muy probable el contagio de COVID-19.

Nuestra profesión conlleva en su práctica el uso de piezas de alta velocidad que propagan sangre y saliva como aerosoles y gotas durante los tratamientos dentales y se consideran fuentes potenciales de contaminación cruzada, teniendo el potencial de causar infecciones microbianas no solo en pacientes sino también en el personal de la clínica dental, esto teniéndolo en cuenta desde antes de la pandemia de COVID-19. Es por eso que las medidas de protección y cuidado son algo con lo que trabajamos de la mano y nos encontramos más que familiarizados.

Es por esto que cuando esté en el sillón dental, puede notar que algunas cosas son diferentes de la última vez que estuvo allí. El dentista puede haber cubierto el teclado de la computadora con una cubierta desechable para que pueda limpiarse fácilmente entre pacientes, por ejemplo. Su dentista también puede estar usando un equipo de protección diferente al que usó en citas anteriores. Esto podría incluir diferentes mascarillas, caretas, batas y gafas. Estas precauciones adicionales ayudan a protegerlo a usted y al dentista.

Después de que termine su cita, el personal limpiará a fondo las áreas donde usted haya estado usando desinfectantes que son efectivos contra el virus que causa el COVID-19, en preparación para el próximo paciente. Esto ayuda a reducir el riesgo de transmisión de enfermedades entre personas.

Cómo ayudar a prevenir problemas dentales durante la pandemia desde casa: 

Mejorar la higiene bucodental es clave en estos momentos. El acúmulo de biofilm oral derivado de una higiene ineficaz origina inflamación a nivel gingival. Esta inflamación puede desencadenar un aumento de riesgo de complicaciones en pacientes con COVID-19, especialmente en pacientes diabéticos, con enfermedad cardiovascular o inmunodeprimidos. La saliva es una gran aliada de nuestra cavidad oral al contener numerosas sustancias antibacterianas y antivirales. La saliva, en una boca sana, nos proporciona una gran ayuda actuando como un escudo protector, gracias a su gran cantidad de proteínas, inmunoglobulinas y péptidos antivirales.

Cepíllese los dientes con regularidad. Por lo menos tres veces al día durante dos minutos cada vez. Utilice crema dental con fluoruro.

Evite alimentos azucarados y comida chatarra. La dieta afecta la salud dental. Entre más tiempo y con mayor frecuencia que los dientes estén expuestos al azúcar y a otros alimentos que se peguen a los dientes (como las galletas, frituras y galletas saladas), mayor es el riesgo de caries y enfermedad periodontal.

Chequeos dentales. Las situaciones varían de estado a estado a medida que los consultorios dentales empiezan a abrir de nuevo. Sin embargo, están siguiendo con las recomendaciones de los CDC y OSHA para cerciorarse de que los pacientes y los miembros del equipo de profesionales de la salud dental permanezcan seguros. Llame a su dentista para informarse sobre sus nuevos procedimientos para ver a los pacientes antes de hacer una cita.

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