Estética

Las blancas sonrisas que fabrica Hollywood están, cada vez más en boca de todos.

Tener los dientes blancos se ha convertido en una necesidad no sólo estética, sino también psicológica.

Pero no todas las personas tienen los dientes blancos de forma natural.

Y no siempre el tono amarillento que pueden adquirir se debe al tabaco o al café, son diversos factores que causan este color como:

1. Causas genéticas

“El color de los dientes depende de cada persona”, le dice a BBC Mundo el doctor Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España.

También hay algunas enfermedades congénitas “como la dentinogénesis o la amelogénesis imperfecta que provocan defectos en el esmalte o en la dentina, haciendo que estos adquieran un color amarillento o incluso marrón”.  Es un proceso que se hereda de padres a hijos.

También hay algunas enfermedades congénitas “como la dentinogénesis o la amelogénesis imperfecta que provocan defectos en el esmalte o en la dentina, haciendo que estos adquieran un color amarillento o incluso marrón”.  Es un proceso que se hereda de padres a hijos.

2. Lo que comes y bebes

Algunos alimentos y bebidas tienen pigmentos que pueden filtrarse entre los poros de nuestros dientes o, tal y como los llaman los dentistas, en los “canalículos dentarios” de la dentina (tejido intermedio del diente). Algunos, como el café o el té negro, son más conocidos.

Por ejemplo, el té verde también contiene pigmentación que puede amarillear tus dientes, además de otras bebidas como el vino tinto o los refrescos de cola.

Según la Federación Odontológica Latinoamericana (FOLA), “el flúor es uno de los problemas más acuciantes en América Latina como desencadenante de procesos patológicos que alteran el estado de salud oral de los pacientes”.

3. Medicamentos y tratamientos.

“Algunos tipos de antibióticos, como la tetracilina, pueden provocar una alteración durante la formación del diente, haciendo que este nazca con un color pardo estriado”, explica Castro.

En el caso de la amalgama de plata (que se utiliza para empastes metálicos), contiene unos pigmentos que, tal y como advierte Castro, acaban siendo asimilados por el diente y transformando su color.

Algunos medicamentos pueden cambiar el tono natural de tus dientes.

4. El paso del tiempo (y el cuidado).

Otro factor no menos importante es el paso del tiempo. A medida que envejecemos, los dientes se vuelven amarillos.

“Es normal que con la edad los dientes amarilleen, pues desde que nacemos hasta que morimos los sometemos a una serie de condicionantes que provocan cambios en ellos”.

Pero también es fundamental cómo cuidamos nuestra dentadura. Y, sobre todo, cómo la limpiamos.

“Muchos tratamientos caseros de blanqueamiento no tienen capacidad terapéutica, como algunos que se anuncian en televisión y que prometen un blanqueamiento de hasta ocho tonos, lo cual es imposible”, explica Castro.

Lo ideal es acudir al dentista y ver qué se puede hacer para blanquearlos y, sobre todo, descartar alguna patología previa.

Para una buena salud bucal es recomendable asistir a limpieza dental cada 6 meses

En cuanto a remedios caseros, como el bicarbonato con limón, hay que tener cuidado: “Es un ácido que erosiona y cuyo efecto sería el mismo que frotar el diente con papel de lija”.

Mantener una sonrisa sana es lo más importante por eso es importante visitar a tu dentista cualquier alteración que quieras hacer en tu dentadura, los planes para blanqueamiento dependen de tu condición, una valoración en clínica de Imagen Oral puede evitar problemas en el futuro. Cuando estamos sanos lucimos aún mejor.

Fuente:

Investigación por Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España

https://www.colgate.com/es-cl/oral-health/life-stages/infant-oral-care/will-my-baby-develop-pacifer-teeth-0215

https://www.instagram.com/io_dental/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.